miércoles, 5 de enero de 2011

La Juventud de Gaza alza su voz


Manifiesto de la juventud de Gaza por el cambio


A la mierda Hamas. A la mierda Israel. A la mierda Fatah. A la mierda la ONU y la Unrwa. ¡ A la mierda América! Nosotros, los jóvenes de la franja de Gaza, estamos podridos de Israel, de Hamas, de la ocupación, las violaciones permanentes de los derechos humanos y de la indiferencia de la comunidad internacional. Queremos gritar, romper la pared del silencio, de la injusticia y de la apatía de la misma forma que los F16 israelíes rompen la barrera del sonido por encima de nuestras cabezas, aullar con toda la fuerza de nuestras almas para expresar toda la rabia que esta situación podrida nos inspira.

Somos como piojos apretados entre dos uñas, vivimos una pesadilla dentro de otra pesadilla. No hay espacio para la esperanza, ni sitio para la libertad. Estamos cansados de estar atrapados en esta confrontación política permanente, de las noches noches más negras que el hollín bajo la amenaza de los aviones de caza volando sobre nuestras casas, de los campesinos inocentes que son asesinados simplemente porque van a cuidar sus campos en la zona » de seguridad « ; hartos de los barbudos que se presentan cargados de armas y abusan de su poder, encarcelando a los jóvenes que manifiestan sus ideas, y del muro de la vergüenza que nos separa del resto de nuestro país y nos encierra en una franja de terreno del tamaño de un sello.

Estamos hartos de ser retratados como terroristas, fanáticos nacidos con explosivos en nuestros bolsillos y el mal en nuestro ojos; hartos de la indiferencia que encontramos de parte de la comunidad internacional, los llamados expertos en asuntos urgentes y resoluciones rápidas pero cobardes para llevar a cbao cualquier cosa en la que se pongan de acuerdo; estamos hartos y cansados de vivir una vida de mierda, siendo prisioneros de Israel, de Hamas dándonos palizas y de ser ignorados por el resto del mundo

Hay una revolución creciendo en nosotros, una indignación enorme que acabará por destruirnos si no encontramos el medio de canalizar esta energía inmensa para desafiar al statu quo y darnos un poco de esperanza. El último golpe que agravó nuestra frustración y desesperación se produjo el 30 de noviembre, cuando milicianos del Hamas llegaron a la sede del Sharek Youth Forum (www.sharek.ps) una organización juvenil muy activa en la franja de Gaza, con sus fusiles, sus mentiras y su agresividad. Echaron a todo el mundo fuera, detuvieron y encarcelaron a varias personas, e impidieron que Sharek pueda continuar con sus actividades; algunos días más tarde, manifestantes reagrupados delante de la sede de Sharek fueron agredidos, golpeados y encarcelados.

Realmente vivimos una pesadilla dentro de otra pesadilla. No es fácil encontrar las palabras para describir la presión que se ejerce sobre nosotros. Difícilmente sobrevivimos a la operación « Plomo fundido », cuando Israel literalmente nos cago a bombazos, destruyó millares de viviendas y todavía más vidas y sueños. No acabaron con Hamas como pretendían pero nos asustaron para siempre y distribuyeron el síndrome del « estrés post-traumático » a cada uno de nosotros, sin lugar al que huir.

Somos una juventud con un peso en el corazón. Llevamos en nosotros un peso que nos agobia tanto que nos impide admirar la puesta del sol: ¿cómo podríamos, mientras nubes oscuras cierran el horizonte y memorias horrorosas pasan por nuestros ojos cada vez que los cerramos? Sonreímos para esconder el dolor, nos reímos para olvidar la guerra, mantenemos la esperanza para no suicidarnos aquí y ahora. Durante la guerra, tuvimos el inconfundible sentimiento de que Israel quería borrarnos de la superficie de la tierra. Durante esos últimos años, Hamas hizo todo para tomar el control de nuestros pensamientos, de nuestro comportamiento y aspiraciones. Somos una generación de jóvenes usados para enfrentarse a los misiles, perseguimos lo que parece ser una misión imposible de tener una vida normal y saludable y somos apenas tolerados por una organización tentacular que se extendió a través de nuestra sociedad, como un cáncer malicioso determinado a destruir en su propagación todas las células vivas, pensamientos y sueños, paralizar a cada uno de nosotros imponiendo su reino del terror. Sin mencionar la prisión en la que vivimos, una prisión impuesta por un país que se pretende democrático.

De nuevo la historia se repite en toda su crueldad y nadie parece preocuparse. Tenemos miedo. Aquí, en Gaza, tenemos miedo de ser encarcelados, interrogados, apaleados, torturados, bombardeados, asesinados. Tenemos miedo de vivir, porque cada paso que hacemos debe ser cuidadosamente considerado y bien pensado, porque hay obstáculos por todas partes, no nos podemos mover como queramos, ni decir lo que queremos, ni hacer lo que queremos, a veces incluso no podemos pensar lo que queremos, porque la ocupación coloniza nuestros cerebros y nuestros corazones, y es tan horrible que nos da ganas de derramar inagotables lágrimas de rabia y frustración.

No queremos odiar, no queremos sentir todos esos sentimientos, ya no queremos ser víctimas. ¡Basta! Basta de dolor, lágrimas, sufrimiento, controles, limitaciones, de justificaciones injustas, terror, tortura, excusas, bombas, noches sin dormir, de civiles asesinados, memorias negras, de futuro sombrío, presente desesperante, de políticas insensatas, políticos fanáticos, tonterías de religión, basta de encarcelamiento! Decimos BASTA! ¡Este no es el futuro que queremos!

Queremos tres cosas: queremos ser libres, queremos poder vivir una vida normal. Queremos paz. ¿Quizás sea pedir demasiado? Somos un movimiento por la paz formado por jóvenes de Gaza y simpatizantes de cualquier otra parte que no descansará mientras la verdad sobre Gaza no sea conocida por el mundo entero hasta tal punto que el consentimiento silencioso y atronadora indiferencia ya no puedan ser aceptadas.

¡Este es el manifiesto de la juventud de Gaza para el cambio!

Vamos a comenzar por destruir la ocupación que nos asfixia , nos liberaremos del encierro mental, recobraremos nuestra dignidad y autoestima. Llevaremos la cabeza alta aunque encontremos resistencia. Trabajaremos de noche y de día para cambiar las miserables condiciones en las que vivimos. Allí dónde nos topemos con paredes, construiremos sueños.

Solo esperamos que ustedes – sí, ustedes, que están leyendo estas líneas ahora mismo! – nos apoyen. Para saber de qué manera, por favor escriban en nuestro muro o pónganse directamente en contacto con nosotros: freegazayouth@hotmail.com

Queremos ser libres, queremos vivir, queremos la paz.

JUVENTUD DE GAZA LIBRE! (web) (Facebook)

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